wilkie delgado correa, cuba
Wilkie Delgado Correa
La Revolución Cubana cumplió su cincuenta y tres aniversario a partir de su génesis el 26 de julio de 1953 con el asalto al Cuartel Moncada. Durante todo este largo período de la historia de nuestro país, la figura de Fidel ha estado presente, como el artífice mayor junto al pueblo, de nuestras luchas por alcanzar la victoria. Pueblo y Fidel se identifican en aspiraciones, sueños, esfuerzos, batallas y realizaciones, quizás como pocas veces esto ha ocurrido antes en un proceso revolucionario verdadero.
El próximo 13 de agosto se cumplirá el 80 aniversario de una vida consagrada al deber y al combate revolucionario, enaltecida por la virtud y la lealtad a los principios.
Desde los mismos inicios de la Revolución, el enemigo jugó su carta de triunfo en la eliminación de Fidel utilizando diversos recursos e incitando la acción vil de los traidores. Como señalara Che Guevara en un relato sobre la Sierra Maestra, "toda la noche una buena parte de la Revolución estuvo pendiente de los vericuetos mentales, de las sumas y restas de valor y miedo, de terror y tal vez, de escrúpulos de conciencia, de ambiciones de poder y de dinero, de un traidor; pero, por suerte para nosotros, la suma de factores de inhibición fue mayor y llegó el día siguiente sin que ocurriera nada".
En otro relato Che revela que un guajiro que se les unió, manifestó que Casillas, un jefe militar de la tiranía de Batista, le había ofrecido 300 pesos y una vaca parida si mataba a Fidel. Che concluye de esta forma su anécdota: "no eran los norteamericanos sólo los equivocados sobre el precio de nuestro máximo dirigente", en una clara referencia a los planes yankis y de sus mercenarios para atentados a la vida de Fidel, puestos en práctica antes y después del triunfo revolucionario, y que ya han sumado más de seiscientos, además de los miles deseados y propagandizados.
Los cubanos sabemos perfectamente lo que ha significado Fidel al frente de los destinos del país. Su consagración, lealtad y valentía lo han convertido en el guía indiscutible para todos los tiempos. Pero Fidel no sólo concita la admiración y el respaldo de sus compatriotas, sino también los de otros hombres y pueblos del mundo.
Che hubo de calar muy profundo en la esencia de nuestro proceso revolucionario y en un estudio en que abordó los factores de un pretendido excepcionalismo de la Revolución Cubana, hubo de apuntar que
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
La Revolución Cubana cumplió su cincuenta y tres aniversario a partir de su génesis el 26 de julio de 1953 con el asalto al Cuartel Moncada. Durante todo este largo período de la historia de nuestro país, la figura de Fidel ha estado presente, como el artífice mayor junto al pueblo, de nuestras luchas por alcanzar la victoria. Pueblo y Fidel se identifican en aspiraciones, sueños, esfuerzos, batallas y realizaciones, quizás como pocas veces esto ha ocurrido antes en un proceso revolucionario verdadero.
El próximo 13 de agosto se cumplirá el 80 aniversario de una vida consagrada al deber y al combate revolucionario, enaltecida por la virtud y la lealtad a los principios.
Desde los mismos inicios de la Revolución, el enemigo jugó su carta de triunfo en la eliminación de Fidel utilizando diversos recursos e incitando la acción vil de los traidores. Como señalara Che Guevara en un relato sobre la Sierra Maestra, "toda la noche una buena parte de la Revolución estuvo pendiente de los vericuetos mentales, de las sumas y restas de valor y miedo, de terror y tal vez, de escrúpulos de conciencia, de ambiciones de poder y de dinero, de un traidor; pero, por suerte para nosotros, la suma de factores de inhibición fue mayor y llegó el día siguiente sin que ocurriera nada".
En otro relato Che revela que un guajiro que se les unió, manifestó que Casillas, un jefe militar de la tiranía de Batista, le había ofrecido 300 pesos y una vaca parida si mataba a Fidel. Che concluye de esta forma su anécdota: "no eran los norteamericanos sólo los equivocados sobre el precio de nuestro máximo dirigente", en una clara referencia a los planes yankis y de sus mercenarios para atentados a la vida de Fidel, puestos en práctica antes y después del triunfo revolucionario, y que ya han sumado más de seiscientos, además de los miles deseados y propagandizados.
Los cubanos sabemos perfectamente lo que ha significado Fidel al frente de los destinos del país. Su consagración, lealtad y valentía lo han convertido en el guía indiscutible para todos los tiempos. Pero Fidel no sólo concita la admiración y el respaldo de sus compatriotas, sino también los de otros hombres y pueblos del mundo.
Che hubo de calar muy profundo en la esencia de nuestro proceso revolucionario y en un estudio en que abordó los factores de un pretendido excepcionalismo de la Revolución Cubana, hubo de apuntar que
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
La Revolución Cubana cumplió su cincuenta y tres aniversario a partir de su génesis el 26 de julio de 1953 con el asalto al Cuartel Moncada. Durante todo este largo período de la historia de nuestro país, la figura de Fidel ha estado presente, como el artífice mayor junto al pueblo, de nuestras luchas por alcanzar la victoria. Pueblo y Fidel se identifican en aspiraciones, sueños, esfuerzos, batallas y realizaciones, quizás como pocas veces esto ha ocurrido antes en un proceso revolucionario verdadero.
El próximo 13 de agosto se cumplirá el 80 aniversario de una vida consagrada al deber y al combate revolucionario, enaltecida por la virtud y la lealtad a los principios.
Desde los mismos inicios de la Revolución, el enemigo jugó su carta de triunfo en la eliminación de Fidel utilizando diversos recursos e incitando la acción vil de los traidores. Como señalara Che Guevara en un relato sobre la Sierra Maestra, "toda la noche una buena parte de la Revolución estuvo pendiente de los vericuetos mentales, de las sumas y restas de valor y miedo, de terror y tal vez, de escrúpulos de conciencia, de ambiciones de poder y de dinero, de un traidor; pero, por suerte para nosotros, la suma de factores de inhibición fue mayor y llegó el día siguiente sin que ocurriera nada".
En otro relato Che revela que un guajiro que se les unió, manifestó que Casillas, un jefe militar de la tiranía de Batista, le había ofrecido 300 pesos y una vaca parida si mataba a Fidel. Che concluye de esta forma su anécdota: "no eran los norteamericanos sólo los equivocados sobre el precio de nuestro máximo dirigente", en una clara referencia a los planes yankis y de sus mercenarios para atentados a la vida de Fidel, puestos en práctica antes y después del triunfo revolucionario, y que ya han sumado más de seiscientos, además de los miles deseados y propagandizados.
Los cubanos sabemos perfectamente lo que ha significado Fidel al frente de los destinos del país. Su consagración, lealtad y valentía lo han convertido en el guía indiscutible para todos los tiempos. Pero Fidel no sólo concita la admiración y el respaldo de sus compatriotas, sino también los de otros hombres y pueblos del mundo.
Che hubo de calar muy profundo en la esencia de nuestro proceso revolucionario y en un estudio en que abordó los factores de un pretendido excepcionalismo de la Revolución Cubana, hubo de apuntar que
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
La Revolución Cubana cumplió su cincuenta y tres aniversario a partir de su génesis el 26 de julio de 1953 con el asalto al Cuartel Moncada. Durante todo este largo período de la historia de nuestro país, la figura de Fidel ha estado presente, como el artífice mayor junto al pueblo, de nuestras luchas por alcanzar la victoria. Pueblo y Fidel se identifican en aspiraciones, sueños, esfuerzos, batallas y realizaciones, quizás como pocas veces esto ha ocurrido antes en un proceso revolucionario verdadero.
El próximo 13 de agosto se cumplirá el 80 aniversario de una vida consagrada al deber y al combate revolucionario, enaltecida por la virtud y la lealtad a los principios.
Desde los mismos inicios de la Revolución, el enemigo jugó su carta de triunfo en la eliminación de Fidel utilizando diversos recursos e incitando la acción vil de los traidores. Como señalara Che Guevara en un relato sobre la Sierra Maestra, "toda la noche una buena parte de la Revolución estuvo pendiente de los vericuetos mentales, de las sumas y restas de valor y miedo, de terror y tal vez, de escrúpulos de conciencia, de ambiciones de poder y de dinero, de un traidor; pero, por suerte para nosotros, la suma de factores de inhibición fue mayor y llegó el día siguiente sin que ocurriera nada".
En otro relato Che revela que un guajiro que se les unió, manifestó que Casillas, un jefe militar de la tiranía de Batista, le había ofrecido 300 pesos y una vaca parida si mataba a Fidel. Che concluye de esta forma su anécdota: "no eran los norteamericanos sólo los equivocados sobre el precio de nuestro máximo dirigente", en una clara referencia a los planes yankis y de sus mercenarios para atentados a la vida de Fidel, puestos en práctica antes y después del triunfo revolucionario, y que ya han sumado más de seiscientos, además de los miles deseados y propagandizados.
Los cubanos sabemos perfectamente lo que ha significado Fidel al frente de los destinos del país. Su consagración, lealtad y valentía lo han convertido en el guía indiscutible para todos los tiempos. Pero Fidel no sólo concita la admiración y el respaldo de sus compatriotas, sino también los de otros hombres y pueblos del mundo.
Che hubo de calar muy profundo en la esencia de nuestro proceso revolucionario y en un estudio en que abordó los factores de un pretendido excepcionalismo de la Revolución Cubana, hubo de apuntar que
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
"... el primero, quizás el más importante, el más original ES ESA FUERZA TELÚRICA LLAMADA FIDEL, nombre que en pocos años ha alcanzado proyecciones históricas. El futuro colocará en su lugar exacto sus méritos, pero a nosotros se nos antojan comparables con los de las más altas figuras de toda Latinoamérica... Hay varias características en su vida y en su carácter que lo hacen sobresalir ampliamente por sobre todos sus compañeros y seguidores; Fidel es un hombre de tan enorme personalidad que, en cualquier movimiento donde participe, debe llevar la conducción y así lo ha hecho en el curso de su carrera desde la vida estudiantil hasta el premierato de nuestra de nuestra Patria y de los pueblos oprimidos de América. Tiene las características de gran conductor, que sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes como son su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros".
"Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponiéndose a la división que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la acción del pueblo; su amor infinito por él, su fe en el futuro y su capacidad de preverlo, Fidel hizo más que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolución Cubana".
Los cientos o miles de mensajes de dirigentes políticos, de personalidades de los más variados campos, de personas de todas las clases sociales y credos, de Cuba y del resto del mundo, emocionan por la valoración esencial sobre el ser humano excepcional que merece honor por sus ideas, sus actos y su obra, y sirven a la vez para ratificar la visión profunda del Che sobre Fidel.
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
Ahora bien, si Ud. desea conocer la talla política y moral de los enemigos y adversarios de Fidel y de la Revolución Cubana, basta que lea o escuche lo que escriben y dicen sobre él en esta oportunidad que convalece de una operación quirúrgica. Así comprobará la medianía, la baja catadura humana y moral, la miopía innata y adquirida, la demencial vileza, el resentimiento atroz, de esos hombres que integran el bando de los que odian y destruyen y que, por eso mismo, están y estarán condenados por la historia.
Comparando lo que han escrito o dicho los primeros, los amigos o admiradores, y por los segundos, los enemigos jurados o no, se puede tener en forma real y simbólica la talla de unos y otros y, por lo tanto, se puede concluir en una frase: He ahí la diferencia entre una palma real y una verdolaga.
En conclusión, las valoraciones del Che se mantienen vigentes, a pesar del tiempo transcurrido, y reflejan fielmente la grandeza del mismo líder invencible, que hoy sigue conduciendo a su pueblo, con esa fuerza telúrica, por los caminos de un presente y de un futuro en que indefectiblemente se salvará la Revolución, la Patria y el Socialismo. Eso, que no lo dude nadie.
Dr Wilkie Delgado Correa Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba
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Por lobitogabriel - 4 de Agosto, 2006, 16:30, Categoría: periodico
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